
La inteligencia artificial obliga a repensar la formación de los futuros periodistas y a reivindicar competencias esenciales del oficio: preguntar, contrastar, verificar, contextualizar y pensar críticamente
La inteligencia artificial es el gran tema. Probablemente, uno de los grandes temas de nuestro tiempo. No estamos únicamente ante una nueva herramienta o ante una innovación tecnológica más. La IA está dando forma a una de las mayores transformaciones tecnológicas, profesionales y sociales de las últimas décadas.
En el periodismo, su impacto resulta especialmente relevante. La inteligencia artificial está modificando la manera de buscar información, analizar datos, producir contenidos, generar imágenes, traducir, transcribir, verificar y relacionarnos con las audiencias. Pero hay una cuestión que me interesa especialmente: ¿cómo debemos formar a los periodistas que van a trabajar en este nuevo escenario?
Esta pregunta constituye el punto de partida de mi nuevo libro, Inteligencia artificial y periodismo. Cómo formar a los comunicadores del futuro, publicado por Editorial UOC, con prólogo de José Manuel Pérez Tornero y epílogo de Martín Caparrós.
No se trata solo de aprender herramientas
Existe el riesgo de convertir la formación en inteligencia artificial en una sucesión de plataformas, aplicaciones y prompts. Creo que sería un error.
Las herramientas cambiarán. Algunas de las que hoy consideramos imprescindibles probablemente desaparecerán o serán sustituidas en muy poco tiempo. Por ello, el reto no es enseñar a los periodistas a usar la IA, sino enseñarles a pensar con ella y frente a ella.
Necesitamos comunicadores capaces de comprender qué pueden hacer estas tecnologías, pero también qué no pueden hacer; profesionales preparados para aprovechar sus posibilidades y, al mismo tiempo, identificar sus errores, sesgos, límites y amenazas.
La llegada de la IA nos obliga, paradójicamente, a recuperar algunas de las preguntas más antiguas del periodismo: quién, qué, cuándo, dónde, cómo y por qué. Nos obliga a volver a hablar de fuentes, contraste, contexto, rigor, ética y responsabilidad.
Nuevas herramientas, pero también nuevos perfiles
La transformación no afecta únicamente a las rutinas. También están apareciendo nuevas tareas, competencias y perfiles profesionales.
Los futuros periodistas trabajarán en entornos híbridos en los que las personas convivirán con sistemas automatizados durante diferentes fases del proceso informativo. Tendrán que saber formular instrucciones, supervisar resultados, detectar errores, verificar contenidos sintéticos y, sobre todo, decidir cuándo tiene sentido utilizar una inteligencia artificial y cuándo no.
Esto supone un desafío enorme para las universidades y para quienes nos dedicamos a formar comunicadores.
No basta con introducir ChatGPT o cualquier otra herramienta en una asignatura. Necesitamos revisar metodologías, ejercicios, sistemas de evaluación y competencias. Y debemos hacerlo sin perder de vista algo fundamental: la tecnología debe estar al servicio del periodismo y no el periodismo al servicio de la tecnología.
Más IA exige más pensamiento crítico
El libro está pensado para estudiantes, investigadores y docentes, pero también para periodistas, directivos de medios, profesionales de la comunicación y emprendedores. Mi objetivo ha sido definir este nuevo escenario, clarificar conceptos y, especialmente, proponer dinámicas de acción.
Porque la IA ofrece posibilidades extraordinarias, pero también introduce amenazas importantes: desinformación, contenidos sintéticos, alucinaciones, sesgos, problemas de autoría, opacidad o pérdida de control sobre determinados procesos.
Por eso, cuanto mayor sea la presencia de la inteligencia artificial, mayor deberá ser nuestra capacidad crítica.
Quizás ahí se encuentre una de las grandes paradojas de esta revolución. Cuanto más capaces sean las máquinas de generar contenidos, más importante será formar personas capaces de hacerse buenas preguntas.
Ese, más que aprender a utilizar una herramienta concreta, debería ser uno de los grandes objetivos de la formación de los comunicadores del futuro.
La Cátedra RTVE-UAB para la Innovación de los Informativos en la Sociedad Digital da forma al Observatorio para la Innovación de los Informativos en la Sociedad Digital (Oi2). Este proyecto, impulsado por Radio Televisión Española y el Gabinete de Comunicación y Educación de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), se centra en el estudio, el monitoreo y la investigación de las últimas tendencias en el ámbito de los informativos televisivos con el objetivo de demostrar cómo estas iniciativas se pueden desarrollar de forma sostenible y adaptadas a la economía actual.
El Gabinete de Comunicación y de Educación es un grupo consolidado y especializado en la investigación y divulgación científica, que pertenece al Departamento de Periodismo y Ciencias de la Comunicación de la UAB. Reconocido por AGAUR (Agència de Gestió d’Ajuts Universitaris i de Recerca) de la Generalitat de Catalunya como Grupo de Investigación Consolidado en función de su trayectoria, proyección y desarrollo, desarrolla proyectos e investigaciones en el terreno de convergencia entre la comunicación y la educación. Desde su creación, ha desarrollado iniciativas destinadas a integrar, con conciencia y libertad, las tecnologías de la comunicación en la denominada sociedad global o del conocimiento. Bajo la dirección de Santiago Tejedor, el Gabinete organiza diferentes másteres propios, como el Máster en Periodismo de Viajes (presencial y online), el Máster de Comunicación y Educación, el Máster de Comunicación del Medioambiente y el Máster en Gestión de la Comunicación Política y Electoral. El grupo posee una colección de publicaciones, en forma de artículos científicos, libros y capítulos de libro, y otros trabajos, muy amplia y variada que se renueva constantemente. Además, cuenta con un laboratorio de proyectos de innovación docente, transferencia y nuevos formatos que se conciben y desarrollan desde una perspectiva basada en la creatividad y el trabajo multidisciplinar. El Gabinete organiza cada año una expedición académica que recorre el mundo con estudiantes de diferentes universidades y carreras. Se trata de la Expedición Tahina-Can, que ha sido premiada como mejor proyecto educativo de España. Además, cuenta con el portal Tu Aventura, la plataforma educativa InfoEDU y el proyecto de newsgames y ciencia Reporteros de la Ciencia.