De Internet a la inteligencia artificial: veinte años repensando la formación de los periodistas

Por Santiago Tejedor
/
26 octubre, 2026
Image

La llegada de Internet transformó el periodismo y obligó a las universidades a revisar sus modelos de enseñanza. Dos décadas después, la inteligencia artificial plantea nuevos desafíos para la formación de los profesionales de la comunicación. Los libros La enseñanza del ciberperiodismo (2006) e Inteligencia artificial y periodismo. Cómo formar a los comunicadores del futuro (2026), de Santiago Tejedor, permiten recorrer veinte años de transformaciones tecnológicas y reflexionar sobre una pregunta que sigue vigente: ¿estamos preparando adecuadamente a los periodistas del futuro?

Dos revoluciones tecnológicas, un mismo desafío educativo

En 2006, Internet comenzaba a consolidarse como un espacio fundamental para la producción, distribución y consumo de información. Los medios digitales modificaban las rutinas profesionales y aparecían nuevos lenguajes, formatos y posibilidades narrativas. Sin embargo, la formación universitaria no siempre avanzaba al mismo ritmo que los cambios del sector.

En aquel contexto, el libro La enseñanza del ciberperiodismo (Comunicación Social, 2007), resultado de una investigación doctoral de Santiago Tejedor, analizaba la presencia del periodismo digital en los planes de estudio de las facultades españolas de Periodismo y Comunicación. La investigación identificaba importantes carencias en la incorporación de competencias vinculadas al entorno digital y planteaba la necesidad de revisar los contenidos, las metodologías y los modelos pedagógicos utilizados en la formación de los futuros profesionales. La obra no se limitaba a describir las dificultades de adaptación de las universidades. También proponía un modelo curricular para integrar el ciberperiodismo en la enseñanza superior, reivindicando una formación conectada con las transformaciones de la profesión y abierta a la experimentación. Veinte años después, el escenario tecnológico es diferente, pero algunas de aquellas preguntas mantienen su actualidad.

La inteligencia artificial vuelve a interpelar a las universidades

En 2026, la inteligencia artificial generativa ha introducido nuevas posibilidades en los procesos de búsqueda, producción, edición y distribución de contenidos. La automatización de tareas, la generación de textos e imágenes y el uso de sistemas algorítmicos están transformando las dinámicas de trabajo en las redacciones y ampliando el debate sobre las competencias que necesitarán los comunicadores. En este contexto se sitúa Inteligencia artificial y periodismo. Cómo formar a los comunicadores del futuro (UOC, 2026), una obra que retoma la preocupación por la enseñanza del periodismo desde los desafíos que plantea la IA.

El libro invita a reflexionar sobre cómo incorporar estas tecnologías a los procesos de enseñanza y aprendizaje sin reducir la formación a la utilización instrumental de nuevas herramientas. El pensamiento crítico, la verificación de la información, la ética profesional, la creatividad y la capacidad para comprender el funcionamiento y las limitaciones de los sistemas automatizados adquieren una importancia especial. La cuestión no consiste únicamente en determinar qué aplicaciones deben aprender a utilizar los estudiantes, sino en revisar qué conocimientos, habilidades y criterios necesitan para ejercer el periodismo en un ecosistema comunicativo cada vez más condicionado por los algoritmos.

Enseñar periodismo en tiempos de transformación

La comparación entre ambas publicaciones permite identificar algunos paralelismos. A comienzos del siglo XXI, el reto consistía en incorporar Internet a unos planes de estudio diseñados, en buena medida, para un escenario mediático anterior. En la actualidad, la inteligencia artificial obliga a revisar nuevamente los contenidos y las estrategias docentes. En ambos casos, la innovación tecnológica plantea preguntas que van más allá de las herramientas. ¿Qué significa ser periodista en un entorno digital? ¿Qué competencias deben conservarse y cuáles deben incorporarse? ¿Cómo combinar el conocimiento tecnológico con los fundamentos éticos y profesionales del periodismo? ¿Qué papel deben asumir los docentes ante tecnologías que evolucionan constantemente?

Estas cuestiones sitúan a la universidad ante la necesidad de mantener una revisión permanente de sus propuestas formativas. La velocidad de los cambios tecnológicos exige modelos educativos flexibles, capaces de integrar nuevos conocimientos sin perder de vista los principios que fundamentan la profesión. La enseñanza del periodismo no puede limitarse a responder a las necesidades inmediatas del mercado laboral. También debe preparar profesionales capaces de interpretar críticamente las transformaciones de su entorno y participar en la construcción de un ecosistema informativo de calidad.

Veinte años después, una pregunta que permanece

La distancia entre La enseñanza del ciberperiodismo e Inteligencia artificial y periodismo permite observar cómo han evolucionado las tecnologías, los medios y las prácticas comunicativas durante las últimas dos décadas. Al mismo tiempo, evidencia la continuidad de uno de los grandes desafíos de la educación superior: anticipar los cambios y adaptar la formación a escenarios profesionales en constante transformación.

Si en 2006 el debate se centraba en la incorporación de Internet a las aulas universitarias, en 2026 la inteligencia artificial abre una nueva etapa de reflexión sobre el futuro de la enseñanza del periodismo. Son dos libros separados por veinte años que comparten una misma preocupación: mejorar la formación de los comunicadores y reivindicar la necesidad de repensar, una y otra vez, no solo qué enseñamos, sino también cómo y para qué lo hacemos.

Un observatorio que mira al futuro

La Cátedra RTVE-UAB para la Innovación de los Informativos en la Sociedad Digital da forma al Observatorio para la Innovación de los Informativos en la Sociedad Digital (OI2). Este proyecto, impulsado por Radio Televisión Española y el Gabinete de Comunicación y Educación de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), se centra en el estudio, el monitoreo y la investigación de las últimas tendencias en el ámbito de los informativos televisivos con el objetivo de demostrar cómo estas iniciativas se pueden desarrollar de forma sostenible y adaptadas a la economía actual.

El Gabinete de Comunicación y de Educación es un grupo consolidado y especializado en la investigación y divulgación científica, que pertenece al Departamento de Periodismo y Ciencias de la Comunicación de la UAB. Reconocido por AGAUR (Agència de Gestió d’Ajuts Universitaris i de Recerca) de la Generalitat de Catalunya como Grupo de Investigación Consolidado en función de su trayectoria, proyección y desarrollo, desarrolla proyectos e investigaciones en el terreno de convergencia entre la comunicación y la educación. Desde su creación, ha desarrollado iniciativas destinadas a integrar, con conciencia y libertad, las tecnologías de la comunicación en la denominada sociedad global o del conocimiento. Bajo la dirección de Santiago Tejedor, el Gabinete organiza diferentes másteres propios, como el Máster en Periodismo de Viajes (presencial y online), el Máster de Comunicación y Educación, el Máster de Comunicación del Medioambiente y el Máster en Gestión de la Comunicación Política y Electoral. El grupo posee una colección de publicaciones, en forma de artículos científicos, libros y capítulos de libro, y otros trabajos, muy amplia y variada que se renueva constantemente. Además, cuenta con un laboratorio de proyectos de innovación docente, transferencia y nuevos formatos que se conciben y desarrollan desde una perspectiva basada en la creatividad y el trabajo multidisciplinar. El Gabinete organiza cada año una expedición académica que recorre el mundo con estudiantes de diferentes universidades y carreras. Se trata de la Expedición Tahina-Can, que ha sido premiada como mejor proyecto educativo de España. Además, cuenta con el portal Tu Aventura, la plataforma educativa InfoEDU y el proyecto de newsgames y ciencia Reporteros de la Ciencia.

Compartir: