¿Podrían desaparecer las universidades?

Por Santiago Tejedor
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23 septiembre, 2026
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Una reflexión que publiqué antes de la irrupción de la inteligencia artificial generativa advertía ya de la necesidad de transformar la educación superior. Años después, la llegada de la IA no ha invalidado aquellas preguntas: las ha hecho todavía más urgentes.

¿Van a desaparecer las universidades? ¿Son necesarias? ¿Están respondiendo a las necesidades de la sociedad? ¿Deben reinventarse? Estas eran algunas de las preguntas que planteé hace años en mi artículo “¿Por qué pueden desaparecer las universidades (y cómo evitarlo?)”, publicado en el medio dominicano El País Dominicano. Lo escribí antes de la irrupción de la inteligencia artificial generativa y, sin embargo, muchas de aquellas reflexiones mantienen hoy plena vigencia.

En aquel momento, diferentes expertos ya advertían de que las universidades debían reaccionar ante un escenario marcado por internet, las plataformas digitales, los nuevos hábitos de los estudiantes y la transformación de las formas de acceder al conocimiento. La pandemia intensificó posteriormente este debate y demostró que trasladar una clase del aula a una pantalla no significa necesariamente innovar. Ahora, la inteligencia artificial introduce una nueva variable y obliga a acelerar esa transformación.

Cuando transmitir conocimiento ya no es suficiente

Durante décadas, buena parte de la enseñanza universitaria se ha articulado alrededor de un modelo relativamente estable: el profesor explica unos contenidos y el estudiante los estudia para demostrar posteriormente que los ha aprendido. Internet comenzó a cuestionar ese esquema al facilitar un acceso prácticamente ilimitado a la información. La IA generativa da un paso más: permite obtener explicaciones, resúmenes, comparaciones, traducciones o textos completos en cuestión de segundos.

Esto no significa que el conocimiento haya perdido importancia, sino que la universidad debe aportar mucho más que información. Enseñar a buscar, contrastar, interpretar, relacionar y cuestionar se convierte en una misión fundamental. Si las máquinas son cada vez mejores ofreciendo respuestas, una de nuestras principales responsabilidades educativas será formar personas capaces de formular buenas preguntas.

La IA obliga también a revisar cómo enseñamos

La preocupación por el uso de la inteligencia artificial en trabajos y evaluaciones es comprensible, pero existe otra pregunta que merece atención: si una máquina puede resolver en segundos muchas de las actividades que planteamos a nuestros estudiantes, quizá debamos revisar también esas actividades. La IA puede convertirse así en una oportunidad para reconsiderar metodologías y sistemas de evaluación, potenciando la experimentación, la creatividad, el pensamiento crítico, la resolución de problemas y el aprendizaje basado en experiencias.

El papel del profesor tampoco desaparece, pero sí se transforma. Su función no puede limitarse a transmitir información: debe diseñar experiencias de aprendizaje, plantear desafíos, conectar conocimientos, acompañar procesos y ayudar al estudiante a construir una mirada crítica ante un ecosistema cada vez más complejo.

Una pregunta todavía vigente

Cuando publiqué aquel artículo, la IA generativa todavía no había entrado en nuestras aulas. Hoy contamos con una tecnología mucho más poderosa, pero seguimos enfrentándonos a una cuestión esencialmente educativa, y no únicamente tecnológica. La universidad necesita formar profesionales, pero también ciudadanos capaces de pensar, interpretar, contrastar y tomar decisiones en sociedades saturadas de información y contenidos automatizados.

Hace años me preguntaba por qué podían desaparecer las universidades y cómo evitarlo. Hoy creo que la pregunta sigue siendo pertinente. La inteligencia artificial no la ha dejado obsoleta; al contrario, ha aumentado la urgencia de encontrar respuestas.

Porque quizá el verdadero riesgo no sea que desaparezca la universidad, sino que permanezca igual mientras todo a su alrededor cambia.

La Cátedra RTVE-UAB para la Innovación de los Informativos en la Sociedad Digital da forma al Observatorio para la Innovación de los Informativos en la Sociedad Digital (Oi2). Este proyecto, impulsado por Radio Televisión Española y el Gabinete de Comunicación y Educación de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), se centra en el estudio, el monitoreo y la investigación de las últimas tendencias en el ámbito de los informativos televisivos con el objetivo de demostrar cómo estas iniciativas se pueden desarrollar de forma sostenible y adaptadas a la economía actual.

El Gabinete de Comunicación y de Educación es un grupo consolidado y especializado en la investigación y divulgación científica, que pertenece al Departamento de Periodismo y Ciencias de la Comunicación de la UAB. Reconocido por AGAUR (Agència de Gestió d’Ajuts Universitaris i de Recerca) de la Generalitat de Catalunya como Grupo de Investigación Consolidado en función de su trayectoria, proyección y desarrollo, desarrolla proyectos e investigaciones en el terreno de convergencia entre la comunicación y la educación. Desde su creación, ha desarrollado iniciativas destinadas a integrar, con conciencia y libertad, las tecnologías de la comunicación en la denominada sociedad global o del conocimiento. Bajo la dirección de Santiago Tejedor, el Gabinete organiza diferentes másteres propios, como el Máster en Periodismo de Viajes (presencial y online), el Máster de Comunicación y Educación, el Máster de Comunicación del Medioambiente y el Máster en Gestión de la Comunicación Política y Electoral. El grupo posee una colección de publicaciones, en forma de artículos científicoslibros y capítulos de libro, y otros trabajos, muy amplia y variada que se renueva constantemente. Además, cuenta con un laboratorio de proyectos de innovación docente, transferencia y nuevos formatos que se conciben y desarrollan desde una perspectiva basada en la creatividad y el trabajo multidisciplinar. El Gabinete organiza cada año una expedición académica que recorre el mundo con estudiantes de diferentes universidades y carreras. Se trata de la Expedición Tahina-Can, que ha sido premiada como mejor proyecto educativo de España. Además, cuenta con el portal Tu Aventura, la plataforma educativa InfoEDU y el proyecto de newsgames y ciencia Reporteros de la Ciencia.

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